Cookies

Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar nuestros servicios.

El negocio detrás de la cadena de frío

El mercado mundial de alimentos congelados experimenta una expansión sostenida impulsada por cambios en los hábitos de consumo, la búsqueda de eficiencia logística y la necesidad de reducir pérdidas en la cadena alimentaria proyectando un crecimiento cercano al 5,34% anual durante la próxima década. Productos que dependen de la cadena de frío como carnes, productos avícolas y alimentos procesados ganan protagonismo en el comercio internacional, la industria y la oferta de supermercados, donde las categorías de congelados ocupan, en economías como EEUU y Europa, segmentos completos dentro del retail. 

Argentina participa activamente de esta tendencia a través de sus exportaciones agroalimentarias con valor agregado. En 2025, el país registró un récord histórico en exportaciones de carne vacuna, con más de 639.750 toneladas de res con hueso congelada. El complejo papa sólo en 2025 generó exportaciones por USD 173 millones, con más del 90% correspondiente a papas congeladas, mientras que en el complejo avícola más del 80% de los USD 127 millones exportados, corresponde a carnes y subproductos congelados. 

En este escenario, la región del Gran Rosario ocupa una posición estratégica dentro del sistema logístico nacional: desde sus terminales se canaliza aproximadamente el 76% de las exportaciones agroindustriales del país, consolidando a la zona como el principal nodo de salida de alimentos argentinos hacia los mercados internacionales. 

La tendencia de los pequeños productores es buscar centros de almacenaje hasta cumplir con las cuotas de exportación establecidas o ser absorbidos por “exportadores sin producción” que utilizan estos establecimientos y concentran en depósitos sus exportaciones sin participar en la cadena productiva.
Entre los dadores de frío de la zona, se estima un porcentaje de ocupación superior al 85%, es decir, que los proveedores de almacenamiento de frío ubicados en el centro de la provincia de Santa Fe y Córdoba se encuentran saturados y tercerizan en los grandes dadores de frío del AMBA.

Este volumen creciente de mercadería con requerimientos de cadena de frío está generando una demanda sostenida de infraestructura especializada de almacenamiento y procesamiento, capaz de garantizar conservación, inocuidad y continuidad logística desde el origen productivo hasta los mercados de destino, abriendo una oportunidad concreta para inversiones orientadas a fortalecer uno de los eslabones más críticos de la logística alimentaria.

Acerca de
Acerca de
Acerca de